ADIOS HIJO QUERIDO

miércoles, 30 de marzo de 2011

CUANDO TU NACISTE






Cuando tu naciste, el sol salio para mi. Ese niño morenito, de cara redondita que me miraba con ojos de curiosidad, te vi, con el jerseicito a rayas verdes y blancas, que yo di para que te pusieran el primer día. Cuanta ternura, me inspiraste, cuanto amor, cuantos años de felicidad me esperaban al lado de ese hermoso bebe, verlo crecer, ir a la escuela, salir con los amigos, romper los pantalones, hacerse mas alto que yo (cosa que no es difícil) estudiar trabajar, tener novia, casarse, hacerme abuela. Si hijo mío esas eran mis cuentas, pero uno no puede hacer ninguna cuenta. La vida juega contigo, se ríe de ti y de mí, se río la vida, se burlo cruelmente de mí, desde el primer momento, Pronto empezaron las desventuras, las enfermedades, los rechazos en los colegios, los rechazos de las personas, las burlas crueles de los otros niños. Tú de cada día te sentías más triste, pero yo de cada día te quería más. A cada enfermedad nueva, mas amor de tu madre, a cada burla de otro niño, mas amor de tu madre, a cada rechazo en un nuevo colegio mas amor de tu madre. Luego te llegó la adolescencia, la edad de presumir, la edad de fijarte en las chicas, la edad de salir con amigos, pero tú no te sentías atractivo, te veías gordo, bajito y además siempre había alguien que se ocupaba de decírtelo. Ninguna chica te hacia caso, tu eras un chico romántico y todas te querían de amigo, pero nada mas, y a ti la pena de ese rechazo de las chicas, te hacia sentir un monstruo y llegaste a creértelo, cuando en realidad eras un ángel, tampoco tenias amigos, algunas veces te salía alguno pero pronto se cansaban y se deshacían de ti, para ellos eras un estorbo y así te hacían sentir a ti, a duras penas te sacaste la enseñanza secundaria obligatoria, e incluso hiciste primero de bachiller, pero no pudiste seguir la once no te quiso seguir ayudando, tampoco te quiso dar trabajo, la once esa organización tan llena de premios por su buena labor, por ti no hizo nada, te hicieron sentir tan inútil, te sacaste varios títulos de masajista, pero tampoco encontraste trabajo ni clientes que viniesen a casa. Tuviste mala suerte hijo mío, tuviste muy mala suerte, la vida se porto muy mal contigo y de paso conmigo que al verte sufrir de cada día mas, yo iba muriéndome de cada día un poco mas, pero ni siquiera eso, llegó el día en que tuve que verte morir con solo 28 años, entraste en el hospital por tu propio pie, pero no saliste nunca mas, Yo quisiera que antes de irte hubieses sido un poco mas feliz, tu querías ir a muchos sitios, pero yo no te pude llevar a ninguno. Luche con uñas y dientes para conseguir una Asociación pero nadie respondió, en mi desesperación al verte tan enfermo, intente recurrir a la solidaridad y bondad de la gente pero tampoco lo conseguí y además me acusaron de todo, de querer sacar dinero, de querer dar pena, perdí muchas amigas, o muchas que yo creía amigas, pero tu fin llegó sin poder darte esos últimos meses de felicidad que yo quería, Te quiero hijo, siempre te tengo en mi pensamiento y ojala ahora seas feliz.

1 comentario:

  1. Gloria, me quedo sin palabras cuando leo lo que escribes desde el fondo de tu corazón. Es que es así, no hay nada que le puedas decir a una madre que acaba de perder a su hijo. Lamento todo lo que has tenido que pasar en esta vida, lo peor es la indiferencia... qué impotencia. Jordi siempre fue un ángel, me he paseado por todos tus álbumes y he visto todas sus fotos desde que nació... que bebé más hermoso! Lo he oído cantar... su voz la tengo grabada :) Tanto talento, tanto carisma... Jordi era demasiado bueno para este planeta... no nos merecemos a alguien tan puro como él. Sé que de nada te sirven mis palabras, pero no podía dejar de escribirte.
    Un abrazo,
    Ce.

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